|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Notas
de Ajedrez
A mi enemigo ¡lo llevo conmigo!

|
Ferragut en el pasado torneo de la U.N.E.R.M.B., flamante campeón con una sonrisa a flor de piel y con los bolsillos repletos de papel, luego de ganar la bolsa más grande en la historia del ajedrez venezolano. No sabía que semanas después el celular que portaba en la cintura le iba a hacer una jugada muy enérgica que le haría perder, lo que era un casi seguro primer lugar, en la recién terminada Copa “Comercial Belloso”. |
En la penúltima ronda se jugó la partida decisiva de la Copa Comercial Belloso (donde a la final no se dio copa) entre el Maestro Nacional zuliano Ludin Jaimes, y el Maestro FIDE cubano Arnaldo Ferragut. A unos pocos minutos de haberse iniciado la ronda Ferragut caminó hacia la puerta del salón cuando Jaimes, a menudo metido en partidas polémicas, saltó de la mesa repentinamente lanzando el alarido: “¡Arbitro!, ¡Celular! ¡Perdió la partida!”. En ese momento no tenía idea de lo que había pasado, estaba concentrado en mi partida.
Ferragut replicó “Estaba en la puerta”, “El reglamento dice en la sala de juego!”. Yo, que me encontraba jugando en ese momento, dije entre mi “¡Si!, ¡tienes toda la razón!, ¡fue en la puerta!, ¡no se sintió nada!, ¿celular?, ¿de que hablan?...”
Y es que los maestros, por el hecho de tener un título se sienten conocedores del reglamento lo hayan o no leído y ¿quien pone en duda la palabra de un maestro?, en un momento así cualquier árbitro inexperto titubea.
Perder por repique de celular es actualmente -en mi opinión-, la forma mas repugnante de ser derrotado en una partida, aún más que la perdida por tiempo en una posición igualada o superior.
Hasta le pasó a mi adversario un débil repique de su celular, parecido a la alarma de un reloj de pulsera digital (curiosamente estos relojes no se mencionan en las reglas, pero interpreto que deben aplicárseles la norma de igual modo) en un torneo de partidas rápidas a finales del año pasado. Yo no lo tomé en cuenta, ni estaba goloso en aplicar la norma, no sé si los jugadores de la mesa del lado habían escuchado algo, no habían testigos, el arbitro no estaba cerca... en fin, seguí jugando como si nada hubiese pasado, perdiendo posteriormente de la forma en que suelo perder: teniendo ventaja ganadora en el tablero, pero sin tiempo en el reloj. El mismo jugador reconoció jocosamente el hecho, claro, después de habérsele otorgado el punto.
En otro caso ocurrido en aquel torneo, el maestro insignia del ajedrez venezolano, Julio Ostos, dejó escapar el “milloncito” en su partida ante otro zuliano, el Maestro Nacional Mervin González, cuando en la fase crucial de la partida alguien se le ocurre llamarlo al celular. En ese momento estalló en algarabía el maestro zuliano, quien se jugaba su prestigio de cobrador seguro en los torneos locales.
De vuelta al salón, Ferragut exclamó, “¡Voy a apelar la decisión!”. Luego de unos minutos de confusión, le da la mano a Jaimes aceptando su derrota. Jaimes fue a la postre el campeón y Ferragut ocupó el tercer lugar.
Con respecto a este tema el reglamento de la Federación Internacional de Ajedrez, vigente a partir del 1° de Julio del 2005 dice lo siguiente:
12.1 Los jugadores no actuarán de forma que deshonren el juego del ajedrez.
12.2 a. Durante la partida está prohibido que los jugadores hagan uso de cualquier tipo de notas, fuentes de información, consejos o análisis en otro tablero.
b. Está estrictamente prohibido llevar teléfonos móviles o cualquier otro medio electrónico de comunicación, no permitido por el árbitro, dentro del local de juego. Si durante las partidas suena en el local de juego el móvil de un jugador, éste perderá su partida. Será el árbitro quien determine la puntuación del adversario.
13.7 a. Espectadores y jugadores de otras partidas no deben hablar alrededor o interferir de otra manera en una partida. Si es necesario, el árbitro puede expulsar a los infractores del lugar de juego.
b. Está prohibido para todos, el uso de teléfonos celulares dentro de la sala de juego o el área que determine el árbitro.
En este sentido el Arbitro Internacional Leandro Plotinsky dice: “Para evitar este tipo de molestias de parte de los jugadores, el árbitro debe al comenzar la competencia decirles a todos los jugadores la importancia de tener sus celulares apagados, ya que no solo afectan a su rival sino también a los demás jugadores”.
Esta bien, aceptemos el repique de celular como forma de definir una partida, si bien no es necesario hacer un alboroto en la sala. Con la decisión del árbitro basta y sobra, el ganador y el perdedor han de reconocer el hecho y aceptarlo como un jaque mate. Quizás debería incorporarse el uso de la tarjeta amarilla y la tarjeta roja en el arbitraje para cuando se formen estos líos, después de todo el ajedrez es y debe seguir siendo un “juego de caballeros”.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|