Pagina de Daniel Cardozo
Heroina

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¿ QUE
ES LA HEROINA ?
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| Los efectos de la heroína y la morfina son similares. La principal
diferencia es la mayor potencia de la heroína, ya que un gramo equivale a
entre 1,80 y 2,66 de morfina en sulfato. La heroína (diacetilmorfina) es un
opiáceo de gran intensidad que produce una mayor toxicidad neuropsíquica. Es
sin duda alguna, una de las más peligrosas drogas, de mayor difusión y cuya
dependencia más rápidamente se contrae (dos a tres semanas). Sus efectos se
sienten a los 10 minutos del suministro, alcanzando el cenit a los 60,
cesando a las 3 ó 4 horas. Estos efectos son muy distintos, según se la
consuma por primera vez o habitualmente. En las primeras tomas el efecto
psíquico es muy fuerte, pero se va reduciendo hasta ser desplazado por la
necesidad física para combatir el síndrome de abstinencia. En un período de
tiempo extremadamente corto, el adicto renuncia a otro tipo de vivencias y
actividades, para dedicar su vida a la obtención y consumo del
estupefaciente. Los adictos suelen consumirla mezclándola con otras
sustancias, como cocaína, anfetaminas, cánnabis o benzodiazepinas. La mezcla
tiene dos motivos: la adulteración por el traficante y la reducción de sus
efectos, ya que la ingestión de heroína en estado de alta pureza puede
causar la muerte. La mezcla o corte suele ser hecha con otras drogas como
anfetaminas, o excipientes tales como yeso, talco, quinina y estricnina,
sustancias que son fáciles de confundir con el elemento principal. Pasividad y reducción de impulsos agresivos son consecuencias típicas del tóxico, pese a la acción euforizante que también posee. Tomada por vía nasal o fumada, la heroína tiene efectos similares a la morfina. Luego del efecto placentero de la droga sigue un estado de malestar generalizado (que no debe confundirse con el síndrome de abstinencia) que produce un descenso en picada con sentimientos de profunda depresión, que derivan en la necesidad de usarla nuevamente. Ello comporta el riesgo de tomas sucesivas, que pueden llevar a la muerte por sobredosis, algo que, además, es habitual entre los consumidores de esta sustancia. La dosis varía de 60 mg en personas sin tolerancia a 5 gr en quienes ya la poseen. El consumo regular de la droga conduce a la frigidez y la falta de potencia sexual. Además, provoca conductas homicidas y suicidas, así como implicaciones en accidentes. El toxicómano entra en una fase degenerativa en la que no puede realizar razonamientos complejos teniendo escasa o nula capacidad de concentración. |