Sobre Gatos

A un gato

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la Luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el Poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condescendiente a la morosa
caricia de mi mano, has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa,
en otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.

Jorge Luis Borges

Les amoureux fervants et les savants austères
aiment également dans leur mure saison
les chats puissant et doux, orgueil de la maison,
qui comme eux sont frileux et comme eux sedentaires
Baudelaire

Traducciones

Los amantes fervientes y los sabios austeros aman igualmente, en su estación madura, los gatos potentes y suaves, orgullo de la casa, y que son como ellos friolentos y sedentarios (Esther)

Los fervientes enamorados y los austeros  sabios aman igualmente, dentro de su estacion madurada,  los poderosos y dulces gatos, orgullo de la casa que son temerosos y como ellos sedentarios (José)  

 

Todo lo que necesité aprender de la vida lo aprendí de mi gato

Aprendí que si un problema tiene solución, hay que relajarse; si no la tiene, también.
Que en la variedad está el placer, por eso es bueno ignorar a las personas por un día y después adorarlas.
Que debo abrirme camino hacia la cima; para eso están las cortinas.
Que no debo dormir solo, si tengo la posibilidad de dormir al lado de alguien.
Que es placentero asolearme, especialmente si puedo hacerlo sobre un fabuloso y tibio montón de ropa limpia.
Que es necesario dejar la huella en el mundo, o por lo menos una rociadita en cada esquina.
Que si no se recibe la suficiente atención, hay que arrojar contra el suelo unas cuantas lámparas antiguas y costosas.
Que la curiosidad sí mata, pero la satisfacción me resucita.
A enamorarme apasionadamente y a cantar a la luz de la luna sin reparo.
A ser libre para amar, pasear, conocer, domir, sentir... en fin, lo que mi corazón me diga.
Que sólo se ama cuando no se esperan recompensas.
Aprendí que estar sobre un pedestal es un derecho, no un privilegio.

De la revista Mascotas Felices