Dilia y papá

Dilia Estefanía sostenida con una toalla...Aún desde muy chica papá y Dilia Estefanía se la llevaban muy bien. A las pocas semanas de nacida, papá y Dilia Estefanía salían a pasear con mucha frecuencia. Y a Dilia le encantaban estos paseos. A veces, salían a caminar hasta por una hora completa. Dilia Estefanía solía sonreir durante todo el trayecto y por eso papá sabía que a Dilia le gustaba esa actividad.

En ocaciones papá tomaba a Dilia y la sujetaba con una toalla por debajo de sus pequeños brazos y la colocaba de tal forma que sus piecesitos rozaban con el suelo. Aunque papá no sabe por qué a Dilia parecía fascinarle esto, sospechaba que se debía a que ella creía que estaba caminando. Sin embargo, llegó el momento en que el peso de Dilia Estefanía fue demasiado como para que su piel no se marcase, así que papá no lo hizo más.

Una de las cosas que más enternecía a papá eran las lágrimas que con frecuencia derramaba Dilia Estefanía cada vez que se iba a trabajar. A veces ella se sujetaba a él y no se soltaba. Por eso papá empezó a irse más temprano para que ella no lo viese salir, pero a cambio en las noches le traía caramelos ó chocolates para comer.


 


Seleccione una página...

Pág. 01 Pág. 02 Pág. 03 Pág. 04 Pág. 05 Pág. 06 Pág. 07 Pág. 08
Pág. 09 Pág. 10 Pág. 11 Pág. 12 Pág. 13 Pág. 14 Pág. 15 Pág. 16

© Copyright Luis Oliveros - 2/02/99 al 20/08/2004 - ¡Hacia los 6 años presentes en la WEB!