Primeros pasos
Dilia
Estefanía tardó mucho antes de dar sus primeros pasos. Tenía casi un año cuando
empezó a caminar, por sí sola. La primera vez que notó que podía mantenerse
en pie sosteniéndose de algún apoyo fue una experiencia grandiosa para ella.
Parecía pensar "mmm....así que así se hace", mientras se sujetaba
con fuerzas de la baranda de su corral. Pero faltaría mucho todavía antes de
que lo lograse por sí sola, sin ayuda.
Debido a que había un pequeño muro de 6 metros de largo que le llegaba a la cintura Dilia Estefanía podía pararse y caminar sujetándose a el, pero sin soltarse en ningún momento. Luego gateaba hasta algún mueble, volvía a levantarse y caminaba en círculos agarrándose de el.
En algún momento, del cual ni papá ni mamá se
dieron cuenta, Dilia intentó pasar del muro al mueble sin gatear...¡y lo logro!
Cuando mamá y papá se percataron, Dilia Estefanía podía dar por sí sola "largas
caminatas" de hasta 5 metros. Lo interesante del asunto es que Dilia Estefanía
no corría en esta etapa como suelen hacer los niños generalmente, sino que estudiaba
cada paso antes de darlo.
A Dilia Estefanía le gustaba tomar pequeños objetos que veía en su camino. Esto no molestaba a sus papás, pero a veces tomaba objetos inapropiados, por lo que mamá se apresuraba a quitárselos. Papá supo que a Dilia Estefanía no le agradaba esto cuando observó que al notar Dilia Estefanía que le iban a quitar algo, apretaba el objeto entre sus manitas y "huía" del sitio con toda la velocidad que podía lograr con sus pasitos, aún muy torpes. Papá pensaba entonces en que esa era la forma en la que el bebé defendía su "libertad de criterio".
Cuando Dilia Estefanía
aceleraba su paso parecía trotar, dando además algunos saltitos. La bebé solía
inclinarse un poco, hacía su izquierda. Aunque esa situación no preocupó ni
a mamá ni a papá en esos primeros días, más adelante se hizo evidente que Dilia
Estefanía tendría que usar botas ortopédicas por algún tiempo.
Al ver papá la manera en que Dilia Estefanía utilizaba las nuevas herramientas a su disposición (caminar en este caso) no podía evitar pensar que su pequeño bebé tomaba decisiones, iniciativas y acciones muy maduras para su edad. Por eso no podía dejar de mirar hacía el futuro de la niña.
|
|
Seleccione una página... |
|||||||
| Pág. 01 | Pág. 02 | Pág. 03 | Pág. 04 | Pág. 05 | Pág. 06 | Pág. 07 | Pág. 08 |
| Pág. 09 | Pág. 10 | Pág. 11 | Pág. 12 | Pág. 13 | Pág. 14 | Pág. 15 | Pág. 16 |